En OsteoKine trabajamos la fisioterapia pediátrica desde la valoración individual y el seguimiento respetuoso de cada pequeño.
La fisioterapia pediátrica es una especialidad de la fisioterapia centrada en la valoración y el abordaje de bebés, niños y sus necesidades de desarrollo, movimiento y bienestar.
Puede ser de ayuda cuando aparecen señales que llaman la atención en el día a día: preferencias posturales, dificultades en la alimentación, molestias digestivas, alteraciones respiratorias en niños o cambios en la forma de apoyar, moverse o relacionarse con el entorno.
En consulta, observamos al pequeño de forma global y adaptamos el tratamiento a su edad, sus necesidades y su evolución.
La fisioterapia pediátrica puede ser útil para familias que observan alguna dificultad o tienen dudas sobre el desarrollo o el bienestar de su bebé o hijo.
Escuchamos a la familia, revisamos qué os preocupa y observamos al bebé o niño de forma global para entender qué puede estar influyendo en su bienestar o en su desarrollo.
Realizamos una valoración respetuosa, adaptada a cada etapa, observando movimiento, postura, tono, preferencias, respiración y otras señales relevantes según el motivo de consulta.
Planteamos un abordaje individualizado, explicando con claridad qué se observa, cómo vamos a trabajarlo y qué pautas pueden ayudar también en casa.
Hacemos seguimiento de la evolución y adaptamos el tratamiento según la respuesta del pequeño, siempre buscando un proceso claro, cercano y realista para la familia.
Si tu bebé tiende a mirar siempre hacia el mismo lado, le cuesta girar la cabeza con libertad o notas una preferencia postural mantenida, una valoración puede ayudar a entender qué ocurre y cómo acompañarlo.
La fisioterapia pediátrica puede ayudar a valorar casos de tortícolis en bebés y preferencias posturales, trabajando de forma adaptada para favorecer el movimiento, la comodidad y la simetría en su día a día.
Cada bebé es único, su nacimiento y desarrollo también. Por eso, la primera sesión de fisioterapia pediátrica es mucho más que una consulta: es un espacio de escucha, observación y acompañamiento.
Durante la valoración inicial, analizamos de forma cuidadosa y respetuosa aspectos clave de movimiento, posibles tensiones, asimetrías craneales, SNA, estados de irritabilidad, tensión dural o aumento de tono, sistema orofacial, reflejos primitivos, etc. Observamos cómo se desenvuelve de manera natural, siempre adaptándonos a su ritmo y procurando que se sienta tranquilo y seguro en todo momento
Además, dedicamos tiempo a escuchar a la familia, ese pilar tan importante. Intentamos resolver vuestras dudas, escucharemos vuestras preocupaciones y os explicaremos de forma clara lo que observamos, para que entiendas cada paso del proceso y derivando a otro profesional si es necesario.
Existen situaciones en las que es particularmente recomendable realizar esta primera sesión, tanto para el bebé como para la mamá: cesáreas, partos de nalgas, fórceps, ventosas, bebés prematuros, gemelos… por el alto índice de estrés que pueden sufrir ambos en estas situaciones.
La valoración no solo nos ayuda a detectar posibles dificultades a tiempo, sino que también te aporta seguridad y herramientas para acompañar a tu bebé en esta etapa tan importante.
Tu tranquilidad también es importante.
Las deformidades craneales son alteraciones en la forma de la cabeza del bebé que aparecen con frecuencia en los primeros meses de vida. Suelen estar relacionadas con presiones mantenidas sobre el cráneo, que en esta etapa es blando y moldeable, pero también pueden asociarse a factores musculoesqueléticos.
tipos:
En muchos casos, estas deformidades están asociadas a tortícolis muscular congénita u otras alteraciones musculoesqueléticas. Cuando el bebé presenta limitación de movimiento en el cuello o preferencia por girar la cabeza hacia un lado, se generan apoyos repetidos que favorecen la aparición de asimetrías craneales. Por eso, no solo es importante observar la forma de la cabeza, sino también cómo se mueve el bebé.
Una valoración precoz permite abordar tanto la deformidad craneal como su posible origen.
El tratamiento es siempre individualizado y respetuoso con el ritmo del bebé.
La mayoría causadas por inmadurez del aparato digestivo. Suelen cursar con irritabilidad, incomodidad y llanto, así como tripitas duras e hinchadas. Suelen aparecer en los primeros meses de vida.
El sistema digestivo y el musculoesquelético están estrechamente relacionados. Tensiones en el diafragma, abdomen o columna, así como alteraciones posturales, pueden influir en la función digestiva del bebé.
Además, partos complicados o ciertas restricciones de movilidad pueden favorecer la aparición o persistencia de estos síntomas.
Se utilizan técnicas de masaje y terapia manual, acompañadas de recomendaciones para casa.
· Cólico del lactante
· Reflujo gastroesofágico
· Estreñimiento y disquecia
Gases
Valoramos según la edad y las características del niño, los diferentes hitos motores (por ejemplo: volteos, gateo, sentarse…), para que a través de la estimulación y el juego, el peque consiga alcanzarlos.
En consultas utilizamos escalas y damos pautas y ejercicios de estimulación para que podáis acompañar el desarrollo de vuestros peques en casa.
Algunas alteraciones musculoesqueléticas pueden estar presentes desde el nacimiento o aparecer en las primeras semanas de vida. Entre las más frecuentes se encuentran la tortícolis muscular congénita y la displasia de cadera, dos condiciones que, con una detección temprana, suelen tener muy buena evolución
Una identificación precoz permite intervenir de forma temprana, evitando compensaciones y favoreciendo un desarrollo más equilibrado. Estas alteraciones no solo afectan al movimiento, sino que pueden influir en otras áreas como la forma del cráneo o la coordinación global.
Uno de nuestros objetivos principales es buscar el origen del problema para planificar un tratamiento lo más adecuado y personalizado posible, en función de la causa y las características del bebe.
Las alteraciones orofaciales en bebés pueden afectar funciones tan importantes como la succión, la alimentación (tanto en la lactancia materna como biberón) y la respiración, y muchos otros problemas en el futuro. Una valoración especializada permite detectar de forma precoz posibles dificultades y abordarlas de manera adecuada.
Uno de los aspectos clave es la evaluación del frenillo lingual para detectar posibles casos de anquiloglosia (frenillo restrictivo), a través de test específicos y derivando a los profesionales indicados en caso necesario.
El tratamiento desde la fisioterapia incluye tanto el trabajo previo (para que los tejidos estén lo más relajados posibles y movimiento libre),como posterior, a una posible frenectomía.
En estas sesiones se busca acompañar a la diada mamá-bebé en esos primeros momentos y agarres así como ver si hay alguna dificultad o algún problema. Por ello valoramos y trabajamos tanto con el bebé como con la mamá
Será un espacio de escucha y calma para la mamá y la familia, donde hablaremos sobre qué necesidades tiene y veremos en qué podemos ayudar, derivando siempre que sea necesario.
Observamos el agarre, e intentaremos identificar posibles impedimentos como frenillos restrictivos (anquiloglosia) y tensiones musculares.
Signos de alarma: dolor, chasquidos, mastitis, grietas, poca ganancia de peso…
El porteo aporta muchísimos beneficios, no solo a nivel afectivo-emocional, sino también en la prevención de deformidades craneales y el alivio de síntomas digestivos, así como en casos de inmadurez o displasia de cadera
Durante la sesión, hablamos de distintos tipos de portabebés para que las familias podáis tener información y escoger el que más se adapte a vuestras necesidades.
Las opciones que ofrecemos siempre son ergonómicas y evolutivas.
También podéis traer los vuestros propios, para resolver dudas y ajustes, y valorar si son ergonómicas y se adaptan a vuestras necesidades para que tengáis un feliz porteo.
Es una especialidad enfocada en prevenir, tratar y mejorar los problemas respiratorios en bebés y niños, adaptando las técnicas a su edad y desarrollo.
Nuestros objetivos:
Nos apoyamos en nebulizaciones, técnicas torácicas y lavados nasales, junto con educación a las familias.
En OsteoKine queremos que las familias se sientan escuchadas, comprendidas y acompañadas desde el primer momento. La fisioterapia pediátrica requiere observación, sensibilidad y una atención adaptada a cada niño, pero también una comunicación clara con los padres.
Nuestro objetivo es que entiendas qué estamos valorando, cómo trabajamos y qué pasos seguimos en cada caso, para que afrontéis el proceso con más seguridad y confianza.
Cuando observas algo que te preocupa, como una preferencia postural, dificultad en la lactancia, molestias digestivas, cambios en la forma de la cabeza o cualquier señal que te genere dudas.
No. Puede estar dirigida tanto a bebés como a niños, siempre adaptando la valoración y el tratamiento a su edad y necesidades.
Sí, una valoración puede ayudar a observar si existe una preferencia postural o una limitación de movimiento y orientar el abordaje más adecuado.
Se realiza valoración y acompañamiento en casos de deformidades craneales o plagiocefalia, observando de forma global al bebé y explicando a la familia cómo se enfoca cada caso.
Sí, la fisioterapia pediátrica puede valorar factores que estén influyendo en el agarre, la succión o la comodidad durante la lactancia.
Sí, se pueden valorar situaciones relacionadas con molestias digestivas dentro del enfoque de fisioterapia pediátrica, siempre de forma individualizada.
Sí, dentro de la fisioterapia pediátrica se pueden valorar y abordar dificultades relacionadas con la zona orofacial según las necesidades de cada pequeño.
Sí, fisioterapia respiratoria solo en niños, con valoración previa y abordaje adaptado a cada caso.
La primera sesión se centra en escuchar a la familia, valorar al bebé o niño y explicar con claridad qué se observa y cómo se puede trabajar.
No. Ante cualquier duda, una valoración puede ayudarte a entender mejor la situación y decidir con más tranquilidad los siguientes pasos.